LA VOZ DE GOICOECHEA (Por Gerardo A. Pérez Obando (GAPO), escritor).- El sol se acostaba en la pequeña ciudad costera de puerto Jiménez tiñendo el cielo de tonos naranja y rosa. Carolina, oriunda de Golfito, caminaba por la playa hundiendo sus pies descalzos en la arena acuosa. Había llegado en busca de un nuevo comienzo después que su último intento de negocio fallara. La cafetería en la que había puesto sus esperanzas y ahorros no había sobrevivido al competido mercado de Paso Canoas en la frontera con Panamá.
Mientras el viento alborotaba su cabello
recordó cómo había llegado. No solo era el fracaso en su negocio sino el final
de una relación que, aunque prometedora, había sido sofocada por la distancia y
diferencias a todo nivel. Ahora, en esta playa se preguntaba si alguna vez
encontraría la paz que tanto anhelaba. Su inseparable prima la había invitado a
rumiar su pena en el pueblo y no lo pensó dos veces.
A unos metros de distancia
Alejandro observaba el mismo atardecer. Después de una brillante carrera como
arquitecto en la ciudad, una serie de malas decisiones y proyectos fallidos lo
habían dejado sin trabajo y sin propósito. Había regresado al lugar donde había
nacido y pasado sus veranos de infancia esperando encontrar algo que pudiera
inspirarlo de nuevo.
Sus caminos se entrelazaron en la
orilla del mar, fue un encuentro aparentemente casual que cambiaría el destino
de ambos. Alejandro notó la tristeza en los ojos de Carolina. Era un reflejo
del propio desánimo que él sentía. Decidió saludarla; pronto una conversación
se desarrolló compartiendo historias de fracasos y sueños rotos.
A medida que pasaban los días,
Carolina y Alejandro encontraron consuelo en la compañía del otro. Paseaban por
la playa, compartían cenas sencillas y hablaban hasta la madrugada sobre sus
aspiraciones y miedos. Descubrieron que ambos anhelaban un proyecto que les
permitiera combinar talentos y reiniciar sus vidas.
Decidieron unir fuerzas y abrir
una galería-cafetería en el corazón de puerto Jiménez. Alejandro diseñó el
espacio combinando arte y arquitectura de manera única. Carolina se encargaba
de los detalles gastronómicos y la ambientación acogedora. La comunidad local
apoyó el proyecto con entusiasmo. Pronto, el emprendimiento se convirtió en un
punto de encuentro para turistas y amantes del café de la comunidad.
Con el tiempo, la relación entre ambos
floreció construida sobre una base de comprensión y apoyo mutuo. Habían
encontrado no solo un nuevo propósito en la vida sino también el amor y la
compañía ideal para compartirlo.
Juntos demostraron que de los
fracasos puede surgir algo hermoso y que a veces los nuevos comienzos son solo
el principio de una gran historia. https://www.youtube.com/watch?v=DunhxQ7RXTI
*
Los comentarios expresados en las secciones de opinión, reclamos del pueblo, campos pagados, negociemos, en la opinión de los lectores y comentarios de terceros al final de las notas o en las páginas de redes sociales, son responsabilidad exclusiva de sus autores.
nos interesa tú opinión al respecto. Te invitamos a participar...
Pueden escríbenos también a nuestro correo electrónico
Miembro de la Red de Medios Alternativos Independientes - REDMAI
Goicoechea, San José - Costa Rica
0 Comentarios
Queremos ver tus comentarios, estos nos enriquecen y ayudan a mejorar nuestras publicaciones :
_______________________________________________